No se me encocoren, que no se trata de faltar a nadie. Al igual que se confeccionó la lista de Andina, de amplia difusión y que provocó un monumental enfado en el Rector, según los tuiteros de guardia en el Consejo de Gobierno, ha sido distribuida, presuntamente, la ya conocida en el mundillo upemero como la lista de Carmen.
Entre los destinatarios se encuentran la OTT y la Fundación General de la UPM, sin descartar su arribada al resto de las fundaciones upemeras y demás organismos contratantes. La orden que contiene es clara: prohibido contratar a ninguno de los nombres que aparecen en la lista.
Una suerte de lista negra con los nombres de algunos de los 301. En realidad, y a falta de una explicación diáfana, la relación estaría compuesta por todos aquellos que han firmado la carta de despido o cese con un no conforme o similar, a modo de castigo por incordiar a sus excelentísimos y magníficos.
Imagen: Doña Carmen García de Elías, Gerente de la UPM

