Sic transit gloria mundi
Guillermo Cisneros ha ganado. Carlos Conde ha caído, cual Lannister apuñalado por sus deudos; esa era la sensación que tenía ayer tras el escrutinio electoral.
Victoria apabullante del ya Rector electo Cisneros que se presagiaba con los primeros datos que iban suministrando los interventores de su candidatura en las mesas electorales, unos resultados de 2 a 1 que demudaban los rostros de los contrarios. Un Vicerrector que ejercía de interventor sólo acertó a decir a la vista de estos primeros resultados "creo que tendré que tomarme unas largas vacaciones".
Recuperada la compostura, el Rector Conde llamó a Cisneros para felicitarle por su victoria y ponerse a su disposición para el traspaso de poderes. Como es natural tras estos eventos, cargos e incondicionales hasta ahora de Conde ya se han mostrado sumamente "complacidos" con el triunfo del nuevo Rector electo y se han declarado cisnerianos de toda la vida.
Toca a partir de ahora echar mano del cuaderno azul, donde va anotando los nombres del equipo que tomará las riendas de la casa upemera. Dicen que está en blanco, pero no es verdad. A lo sumo escrito con tinta invisible, al abrigo de ojos indiscretos, y no quiero mirar a nadie.
Cisneros quiere conformar un equipo de gobierno que refleje la realidad de la UPM, algo que como declaración de intenciones queda muy bien. Lo cierto es que ahora empieza el juego de tronos. Nombres hay: una catedrática muy reconocida para ocupar el Vicerrectorado de Investigación, dos miembros muy próximos de su equipo de campaña que se encargarían de Planificación Académica uno y el otro de Personal Académico.
Más arriesgado está el asunto de la Gerencia. Se comenta que podría venir un funcionario de otra administración, con poderes y funciones más limitadas, algo que ya adelantó Cisneros en su campaña. A la Dirección del Gabinete del Rector, también con algún recorte, podría acceder algún PAS.
No nos agobiemos, viene Semana Santa.
Guillermo Cisneros (UPM)






